El mantenimiento preventivo de equipos de cómputo es una inversión que se paga por sí sola al evitar costosas reparaciones y tiempos de inactividad.
Beneficios
- Mayor vida útil del equipo
- Mejor rendimiento
- Reducción de fallos inesperados
- Ahorro en reparaciones
Se recomienda realizar mantenimiento preventivo al menos cada 6 meses para equipos de uso intensivo.

